Meses y meses hablando de crisis, de que hay que ser prudentes y ahorradores, etc. Pero ahora ya va asomando el buen tiempo y empezamos a pensar en las vacaciones. La cuestión es: ¿cómo pasar unas buenas vacaciones sin que nos cueste mucho dinero?
Si bien con el intercambio de casa se gana mucho respecto a ir a un hotel, hay que pensar en la familia que nos deja su casa y procurar que nuestra estancia les sea lo más económica posible. Aquí os ofrecemos algunos consejos que permitirán disfrutar a todos. Tan sólo son unos detalles de respeto a los huéspedes, porque se trata de disfrutar de la hospitalidad sin abusar de ella. Tener en cuenta:
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No olvidar apagar la luz cuando salgáis de una habitación y apagarlas todas cuando salgáis de casa.
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Ducharos en lugar de bañaros y procurar cerrar los grifos cuando no los uséis, especialmente si viajáis por España donde el agua siempre es escasa y en algunas ciudades, como Barcelona, carísima.
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No abusar del teléfono, procurar usar vuestros móviles.
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A la hora de comprar, aprovechar las ofertas dos por uno y dejar reserva de productos.
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En alimentación, comprar marcas blancas y notaréis la diferencia.
El intercambio de casas es una forma alternativa de vacaciones que requiere mucho respeto de los unos con los otros y es importante tenerlo en cuenta para que dure mucho tiempo. Cada pequeño detalle tiene su importancia y hay que seguir la máxima de «no hagas con los demás, lo que no quieras que hagan contigo». Educación y reciprocidad y así podremos tener vacaciones, aunque haya crisis.











Y no olvidemosnos de la maravillosamente única experiencia del giro en balsa ofrecida por el rio Cherwell. Procuraos una botella de Pimms, un picnic con unas focazas y mermelada de fresas y dejaos transportar perezosamente largo las orillas de este limpio rio verde, tal vez con un libro de poemas de Keate que rellene armónicamente vuestra mente junto con un aura típica del verano británico..






