Intercambio de casa en cadena: trabajar en Barcelona, Berlín y Milan.
escrito por adminarchivado en Anécdotas, Intercambio de Casas, Ventajas
Ésta es una historia curiosa sobre un intercambio de casa a tres, que me ha sido enviado por Sandra. Tres pisos, tres ciudades, tres personas involucradas en este intercambio de casa, tres diferentes trabajos.
Sandra desde Milano tenía que mudarse a Barcelona durante tres meses por un proyecto de trabajo relacionado al mundo de la moda. Stefan, de Berlín, tenía que irse a Milano para ocuparse de preparar una exposición de un amigo que había estado seleccionado en un concurso pictórico. Laia, española, tenía que mudarse a Berlín para la agencia por la cual trabajaba para estudiar el mercado inmobiliario de allí y empezar unos negocios.
El caso quiso que los tres buscasen un piso en el mismo periodo, más o menos durante los mismo meses.
Sandra fue muy emprendedora: buscó a todos los usuarios del portal de intercambio los que vivían en Barcelona explicando sus necesidades. Afortunadamente una chica de Barcelona le aconsejo que escribiese a Stefan, un amigo de Berlín que tenía que ir a Milano: la idea implícita era la de crear un intercambio de casa a cadena, o sea que incluyese tres personas. Stefan quería ir a Milano, Sandra a Barcelona…Si Stefan hubiese estado en casa de Sandra, él habría podido dejar su casa a alguien que necesitaba su casa en Berlín durante el mismo periodo. Pusieron el anuncio en la “comunidad” y después de algunos días encontraron a una chica catalana, Laia, que completó -por suerte- el triángulo de los intercambios de piso. Tenía que ir precisamente a Berlín!

Pues, gracias a un espíritu emprendedor y un poca de suerte “les jeux sont faits”! No decimos que sea fácil o inmediato: un poca de búsqueda y de tiempo hay siempre que invertirlos en la organización de un intercambio de casa. Aún más si el intercambio incluye tres casa y no dos cómo suele pasar.
Al final, Sandra, Stefan y Laia han podido ponerse de acuerdo y dejar los respectivos pisos en muto intercambio, bajo el nombre de la confianza, del respeto e de la necesidad (laboral) y también del ahorro!
Han cambiado su Estado para irse a trabajar al extranjero y se han mudado, durante unos meses, en una nueva casa, amueblada, cómoda, llena de libros y de CDS y sin pagar nada de alquiler! Y además teniendo la garantía que alguien estaba cuidando de su hogar mientras tanto.
Para concluir, los tres protagonistas de este curioso intercambio de vivienda claramente se han conocido bien (después de hablar mucho rato vía Skype para planear el intercambio…). Ahora son buenos amigos y ya han planeado una repatriada (en cuales de las tres patrias todavía no se sabe…
). Esta vez, pero, será por un intercambio de casa de vacaciones no de trabajo. ![]()
Con espíritu emprendedor, ganas de hacer y un poca de capacidad organizativa entonces, el intercambio de casa se presenta no sólo como un método para irse de vacaciones de forma barata, sino también como una forma valida para organizar desplazamientos o viajes de trabajo más o menos largos.












