A los pocos días antes de iniciar el intercambio de casa hay que realizar algunas taras para recibir a la família que se va a hospedar en tu casa, al igual que ellos harán en su casa. Son cosas sobre las que hay que ir pensando para preparar un buen recibimientos. Una gran parte del intercambio de casas se basa en la reciprocidad y por lo tanto es importante pensar que te gustaría que hicieran por ti como huésped. Con esta idea en la cabeza hay que intentar poner en práctica esos preparativos que te harían sentir bien a ti y a tus huéspedes.
En un intercambio, uno de los aspectos más importantes es ofrecer una casa implecablemente limpia. Por lo tanto, antes de partir hacia tu destino, piensa no sólo en dejar tu casa ordenada sino también absolutamente limpia. Pequeños detalles como limpiar el horno, la nevera o el microondas marcarán la diferencia y harán que tus invitados se sientan cómodos.
Otro punto a considerar son las toallas. Tómate unos minutos para pensar cuantos invitados vas a acoger y cuantas toallas van a necesitar durante su estancia. No creas que las van a traer de sus casas, ya que mucha gente se olvida entre el innumerable número de preparativos que hay que hacer para todo viaje.
También deberías pensar en los problemas ocasionales que te podrías encontrar en tu casa. Por ejemplo, es recomendable dejar unas velas por si acaso se produce un corte de electricidad. Además, podrías informar a tus huéspedes sobre cómo son los vecinos, por ejemplo si hacen ruido o tienen un perro. Así, ellos podrían tomar medidas como traerse tapones para los oídos o evitar acercarse al jardín de los vecinos.
Pensando en detalles como estos haremos que el intercambio de casas sea una grata experiencia y no sólo por estar de vacaciones sinó por el toque acogedor que incorpora esta nueva forma cooperativa de organizarse entre unos y otros.












