Oxford no es sólo una de las ciudades más antiguas del reino Unido, sino también una de las más fascinantes.
Conocida también como “the City of the Dreaming Spires” (”la ciudad de las agujas de ensueño”), Oxford es seguramente una ciudad mágica, con sus antiguos pavimentos y las cúspides de su colegios encantadores. Una atmosfera adapta entonces para hacer un intercambio de vivienda único.
La vida de la ciudad gira en torno a la universidad, que es la más antigua del mundo y una vez que atraviesas el río Támesis en High Street se pasa de observar una arquitectura funcional inglesa a contemplar los edificios de estilo victoriano con estatuas, columnas, cúpulas, frontones…
La catedral Christ Church merece una visita ya que es la iglesia más pequeña de Inglaterra. Tampoco podemos irnos sin visitar los Colleges, la mayoría de los cuales se pueden visitar y muchos son famosos por aparecer en el cine, como el Christ College donde se rodaron escenas de Harry Potter.
Lydia, una nativa, nos aconseja amablemente de empezar nuestro día en Oxford desayunando en Port Meadow y seguir dando un paseo por la campaña.
Más tarde podéis dar una vuelta por Cornmarket Street y ver cuanto vibrantes y vivas se hacen estas antiguas calles gracias a festivales, grupos danzantes, cantantes, magos, debates políticos…
Para comer podéis ir al Rose Café, situado debajo de High Street. Justo antes del Magdalene Bridge, este café inglés ofrece una amplia selección de platos originales, desayunos, comidas o snacks y una grande variedad de té.
Y no olvidemosnos de la maravillosamente única experiencia del giro en balsa ofrecida por el rio Cherwell. Procuraos una botella de Pimms, un picnic con unas focazas y mermelada de fresas y dejaos transportar perezosamente largo las orillas de este limpio rio verde, tal vez con un libro de poemas de Keate que rellene armónicamente vuestra mente junto con un aura típica del verano británico..
Por las noches hay varias oportunidades: teatros, espectáculos, cocktail bares, restaurantes, conciertos…Esta ciudad es indebida de cultura, desde la más antigua hasta la más moderna y cada gota de Oxford hay que beberla sobre el fondo de sus antiguos palacios.












