22Ago 09
escrito por bruxi archivado en Sugerencias
Hoy en día en el trabajo, en tus actividades, en tus vacaciones y, por supuesto, en tus intercambios de casa, hay algo que puede afectar al éxito o fracaso que aquello que haces: tu actitud. Lejos de pretender convertirnos en un consultorio psicológico, sí que nos vamos a permitir dar un consejo esencial y es que tengas una actitud positiva. Si consideras los aspectos buenos de aquello que haces, es más probable que obtengas buenos resultados que si sólo ves el lado negativo. Los temores y las reticencias pueden hacer, si sigues esta segunda actitud, que fracases y en el caso del intercambio de casas, desanimes a tus potenciales intercambiadores.
Teniendo en cuenta esta premisa, adopta un actitud positiva y abre tu mente. Esto significa que dialogues con tu potencial socio de intercambio. Ya verás como el intercambio resulta agradable y aclaras todas las posibles dudas que surjan, además de que te pueden dar consejos e informaciones útiles sobre la zona donde vas ya que no todo sale en Internet, los libros o guías de viaje.
También es normal que todos queramos hacer un intercambio con gente agradable, simpática y positiva. Por eso, hay que ponerse las pilas y conquistar el «campo de intercambio» así que siempre que hables con tu potencial intercambiador, muestra tu mejor sonrisa y escucha atentamente y con una vocecita que te diga «¡guay, esto parece chulo, vamos allá, estas vacaciones será geniales!» Esta es la mejor actitud que puedes tomar cuando te decidas a organizar un intercambio de casa.
02Ago 09
escrito por bruxi archivado en Ventajas
Elegir la opción de ir de vacaciones a una casa o apartamento por esta nueva via del intercambio entre huéspedes supone poder viajar con animales de manera más flexible que si os alojáis en un hotel, ya que en la mayoría estan prohibidos. No obstante, en este caso, si decidís viajar con vuestra mascota, la primera cosa que hay que hacer es preguntar a vuestro socio si acepta animales. Si la respuesta es positiva, entonces hay que tomar una serie de medidas para que el perro (o la mascota que tengáis) sufra lo menos posible durante el viaje.
Viajar en coche supone no olvidarse de llevar una botella de agua para el perro, sus juguetes y el resto de objetos con los que pasa cada día y que le recuerden a su casa para reducir su ansiedad y estrés durante el viaje, especialmente si es largo. El olor de los objetos familiares normalmente tranquiliza a los perros.
En caso de viajar al extranjero, no hay que olvidar llevar el pasaporte y la tarjeta sanitaria. Aseguraros que el perro está al día en su vacunas y si hace más de 6 meses que le vacunasteis deberías volver al veterinario para un control.
Vuestro animal va a perder sus referencias durante el tiempo de vacaciones y se va a estresar un poco. Cada mascota reacciona según su carácter, por eso, vosotros que sois quién mejor le conocéis, tenéis que prestar atención a su comportamiento y reconfortarlo si se siente inseguro. No hay soluciones milagrosas, pero sí se pueden darle los cuidados y mimos necesarios según sus necesidades.
El intercambio de casas ofrece esta ventaja de poder disfrutar de vacaciones a todos los miembros de la familia.